Cuando la máquina se mira al espejo: la semana en que la inteligencia artificial se preguntó si siente

Esta semana ha sido rara incluso para los estándares de un sector acostumbrado a sorprender. Mientras un director de cine muy famoso lanzaba una advertencia sobre los peligros ocultos de esta tecnología, los propios modelos de lenguaje se atrevían a calcular qué probabilidad tienen de ser "conscient

Esta semana ha sido rara incluso para los estándares de un sector acostumbrado a sorprender. Mientras un director de cine muy famoso lanzaba una advertencia sobre los peligros ocultos de esta tecnología, los propios modelos de lenguaje se atrevían a calcular qué probabilidad tienen de ser "conscientes". También hemos visto cómo se filtran datos íntimos desde aplicaciones de salud, cómo se falsifican fotos de pájaros para engañar a científicos, y cómo una batalla legal entre dos gigantes podría cambiar el futuro de los dispositivos con inteligencia artificial. Si algo queda claro es que la conversación ha dejado de ser solo técnica para volverse filosófica, política y profundamente humana.

**¿Puede una máquina tener conciencia?** Este es quizás el debate más profundo de la semana. Expertos en filosofía de la mente, incluido el pensador que popularizó el llamado "problema difícil de la conciencia", asegura que existe una posibilidad real de que en menos de diez años tengamos modelos de lenguaje que puedan considerarse conscientes. Una de las empresas punteras del sector ha publicado una nueva constitución para su modelo más avanzado admitiendo que no pueden descartar esta posibilidad, y el propio modelo, cuando se le pregunta, estima entre un 5% y un 40% la probabilidad de que su bienestar importe por sí mismo. Lo inquietante es que, por capacidad de cómputo, algunos sistemas ya se acercan al rango de un cerebro de ratón y, al ritmo actual, podrían equipararse al cerebro humano en cinco o diez años.

**El caballo de Troya del cine.** El director de la película *Odisea* y otras obras famosas, Christopher Nolan, ha comparecido públicamente para calificar a la inteligencia artificial como un "caballo de Troya" evidente. Su argumento es directo: todo el mundo sabe que dentro van los griegos. Es una de las voces más conocidas del cine que se suma al coro de quienes piden cautela frente a una tecnología que avanza más rápido que la legislación y el debate social.

**Batalla legal entre gigantes.** Una demanda de Apple contra una de las empresas de inteligencia artificial más conocidas del mundo podría poner en jaque sus planes para fabricar sus propios dispositivos y, eventualmente, salir a Bolsa. En el fondo del litigio están las tensiones por quién controla la experiencia del usuario cuando la inteligencia artificial vive dentro del teléfono, la tableta o el ordenador. Es un pulso que puede redefinir cómo interactuamos con la tecnología en los próximos años.

**El revisor de nubes se va a Japón.** El responsable de la mayor fabricante de chips del mundo regresó de Tokio con acuerdos que abarcan todo el ecosistema tecnológico japonés. Aunque los detalles son aún escasos, el movimiento se interpreta como una señal de que las alianzas entre fabricantes de procesadores e industria japonesa se intensifican, lo que tendrá efectos en la cadena de suministro global y, por tanto, en el precio y la disponibilidad de la inteligencia artificial para todos.